Entradas Recientes

…ein Gericht, das am besten kalt serviert wird

Escrito por Erasmo W. Neumann, 18 Jul.

Supo que ese hombre le acarrearía problemas tan pronto lo vio pisar el escenario. Se lo recomendó ampliamente una empresaria muy querida por él, y la dirección general le dio también el visto bueno pero… debió entrevistarlo antes, cuando menos. Muy tarde reparó en ello. Su delicada voz confirmó lo que el maquillaje y las pieles en sus hombros ya delataban: el tipo era un marica. Nervioso, dirigió su mirada al público, conformado en su totalidad por jóvenes y mujeres, y pensó en todos los niños que seguro miraban el programa en sus casas. ¿Cómo se atrevía ese degenerado a montar semejante espectáculo en horario familiar? No pudo contenerse más y, lleno de rabia, tomó una decisión sin precedente en sus años como conductor: le ordenó al jefe de piso que lo censurara.

            —No me parece una persona auténtica y no le veo futuro en este negocio —explicó a los televidentes, molesto como pocas veces en su carrera.

            Tan pronto llegó el corte, ordenó expulsar al cantante del foro. Allí no había lugar para joterías.

            Jamás se imaginó que al concluir la transmisión recibiría una llamada del mismísimo Emilio Azcárraga.

            —¿Pero qué hiciste, grandísimo imbécil? —le exclamó en cuanto cogió el altavoz.   

Sucedía que el tipo era cercano —demasiado cercano— a un pez gordo del gobierno federal, quien pagó muy bien para verlo triunfar en cadena nacional. Poco le importaron a su jefe sus intentos por justificar la acción; cantara o no, fuera un mariposón o no, el hombre tenía amigos a los que nadie en México querría disgustar.

            —Ten por seguro, Raúl, que si no me piden echarte, lo haré yo de cualquier manera; ¡no tienes idea en qué lío me metiste!

 Sintió que el alma se le escapaba por el más estrecho orificio del cuerpo cuando le colgó el teléfono de golpe. Con manos nerviosas, se aflojó la corbata y se secó el sudor. Apenas daba crédito: él, que forjara a estrellas del calibre de Thalía y Luis Miguel, tenía un pie en la calle por culpa de un afeminado vulgar y sin talento llamado Zorro. 

      Las siguientes horas fueron de ansiedad constante, y no pudo sino imaginar lo peor cuando su asistente le informó que don Emilio deseaba verlo en su despacho.

            —Me cae que tienes un chingo de suerte, Raulito… —le dijo “El Tigre” reclinado en su silla, cigarro en mano.

Para zanjar las cosas, el misterioso patrocinador de Zorro exigía una disculpa pública en la próxima emisión. Tragó saliva de sólo pensar en ello; hubiese preferido renunciar antes que verle la cara de nuevo al maricón aquél pero, por la manera en que lo miraba su jefe, sabía que aquello no estaba sujeto a discusión.

Así, pues, el fin de semana recibió otra vez al hombre en el estudio, maquillaje, pieles y todo. Por instrucciones superiores, le ofreció una segunda oportunidad de presentar su acto. El muy infeliz la rechazó, e incluso se dijo muy apenado por toda aquella situación.

            —Solamente terminemos con esto, ¿vale? —le suplicó, triste.

A unos minutos de iniciado el programa, le solicitó al público recibir al intérprete con un aplauso y, con el orgullo atorado en las gónadas, pidió perdón por su conducta de la semana anterior. Antes de cerrar el breve segmento, le cedió el micrófono al desairado artista para que dirigiera unas inconsecuentes palabras a la cámara. En todo momento se mostró sonriente. Hasta bromeaba. Se despidieron con un frío apretón de manos al filo del corte y ambos dieron la media vuelta para salir de la vida del otro.

La mañana siguiente, los medios del espectáculo hicieron su agosto con lo que llamaron “La revancha del Zorro”. Raúl Velasco no sufriría peor humillación en toda la historia de Siempre en domingo.

El tiempo, no obstante, pronto sepultó el amargo episodio, y pasaron décadas sin que reparara en el afeminado cantante que a poco estuvo de costarle el trabajo. Entonces un día, cuando ya estaba entrado en la vejez y calentaba su frágil cuerpo en las playas de Cancún, recibió la llamada de un productor de quien nunca había escuchado. Dijo llamarse Fernando Villares y se confesó gran admirador suyo.

            —Sería un gran honor que asistiera al show que tendré esta noche en mi club de la zona hotelera. Deseo que conozca a nuestra estrella.

Lo meditó antes de tomar una decisión; hacía mucho que su opinión era irrelevante en el mundo de la farándula y se le ocurrió que, si acaso le llevaba un buen talento al hijo de don Emilio, éste le permitiría regresar a la televisión. Estuvo, pues, puntual en donde lo citaron. Era un lugar moderno y opulento, como lo fueran alguna vez las discotecas de Nueva York. Lo recibió la gerente del lugar y lo condujo a una mesa en la planta alta que ofrecía una estupenda vista del escenario, casi tan amplio como el de su antiguo foro. En la pista, un centenar de asistentes estaban ávidos por bailar. Pidió una bebida y, casi tan pronto le sirvieron, se apagaron las luces y reveló el telón a una atlética rubia ataviada en un vestido blanco, clara imitación del que vistiera Marilyn Monroe para cantarle a Kennedy. A esa deslumbrante imagen pronto se sumó una voz que lo hizo frotarse las manos. No era Lucero, pero con dedicación y dinero podía parecérsele. Escuchó sus canciones, embelesado, durante cuarenta minutos, y al concluir la ovación exigió a la gerente que lo llevara con ella. Un minuto más tarde se relamía las canas fuera de su camerino.

            —Adelante —le respondió una voz seductora cuando llamó a la puerta.

Ya se desmaquillaba la cantante frente al espejo cuando entró. Emocionado como no se había sentido en mucho tiempo, se presentó y le dijo que, si se lo permitía, él la llevaría de la mano hasta la más alta cúpula de Televisa. Después de todo, ¿quién sino él era responsable de los más lucrativos artistas de los últimos treinta años?

No terminaba de hablar cuando la mujer se puso de pie y, con los ojos fijos en él, se arrancó la peluca y las pestañas postizas. Sobre el generoso pecho quedó la cabeza de un hombre avejentado, muy próximo a la calvicie.

            —¡Madre mía! —exclamó Raúl Velasco al reconocerlo.

            —¿Qué sucede? ¿Tan pronto retira su oferta? —interrogó, divertido, el otrora llamado Zorro.

            —¡Esto es una burla! ¡Exijo hablar con el dueño del establecimiento! —espetó el ex conductor.

            —Pero si lo está mirando, don Raúl. Fernando Villares en persona. Lo sabría si, cuando menos, se hubiese tomado el tiempo de preguntarme mi nombre en su programa.

            —¡No puede ser! ¡Qué infamia!

            —Ay, don Raúl, no sea dramático. Yo no lo fui entonces, ¿recuerda? Créame que si lo invité no fue para desquitarme, sino para agradecerle en persona lo que hizo por mí. Verá: cuando me repuse de la humillación tuve por fin el valor de aceptar quién soy en realidad. No sabe cuán feliz soy desde entonces.

Rojo de cólera, Raúl Velasco salió del camerino a toda prisa, no sin azotar la puerta tras de sí, y se abrió paso entre el gentío hasta la calle. Ya en el taxi, camino a su hotel, se llevó las temblorosas manos al rostro, incapaz de aceptar que el Zorro había cobrado una segunda revancha sobre él.

Continuar Leyendo

Lotería de autores

Escrito por Editorial Elementum, 11 Jul.

El sábado 6 de julio, Editorial Elementum y El Andén Cafebrería, realizaron una fiesta de preventa con la intención de invitar a las y los lectores a adquirir el libro "Lotería. Compilación de cuento"¸ una obra coordinada por Agustín Cadena.

Parte de las actividades realizadas en la Lotería de autores, fue la dinámica con los asistentes, quienes jugaron lotería, el tradicional juego mexicano, donde participaron para llevarse un ejemplar autografiado por los autores e ilustradores que participan en el proyecto.

Cabe resaltar que entre cada juego, las y los autores se permitieron leer fragmentos de sus cuentos con los que participan en la antología, así, la audiencia pudo escuchar a Elvira Hernández, Eduardo Islas, Enid Carrillo, Christian Negrete, Sinead Marti, Alessandra Grácio y Janet Pérez.

Dale play:

Luego de jugar tres rondas, las y los participantes se permitieron divertirse en el karaoke, lo que convirtió a la preventa en una auténtica fiesta.

Este libro contempla imágenes creadas por los ilustradores: Alex Jiménez, Mariana Roldán, Ana Chavana, Perla Carrizales, Victoria Amezcua, Carolina Polanco, Víctor Alonso, Salvador Verano, Mr. Bells, Carlos Ramírez, Brenda P. Ibarra, J.J. González, Nora Jiménez, Sergio Vázquez "Perro Negro", Victor Santana "Rookie Scratch" y Madeline Jasso.


El libro se encuentra con precio especial por preventa de $208.00, hasta el día 16 de julio, día que concluye la preventa. Posterior a esto, el libro tendrá un precio de venta al público de $245.00.

Para adquirir el libro y ayudarnos a llevar este libro a los lectores, acércate a las instalaciones de Elementum, ubicadas en Rafael Vega Sánchez #113, segundo piso, col. Periodista; o comunícate al teléfono (771) 71 5 05 67, en atención a Ari Sánchez, o al correo electrónico commercialelementum@gmail.com (sí, con doble "m").

Continuar Leyendo

¿Cómo se distribuyen los libros?

Escrito por Editorial Elementum, 04 Jul.

¿Te has preguntado cómo llegan los libros a un punto de venta?

El proceso de distribución tarda aproximadamente dos meses y puede ser personalizado o a través de un distribuidor nacional.

En Editorial Elementum, la distribución se realiza mediante su Departamento de Distribución y Comercialización, que busca, de forma cuidadosa y libre, espacios donde los libros puedan venderse a través de convenios de consignación donde ambas partes (librería y editorial), puedan beneficiarse con porcentajes justos, buscando siempre precios accesibles para los lectores.

Por otra parte, un distribuidor se encarga de posicionar los libros en las grandes librerías como Gandhi, Porrúa, El Sótano y La Ventana, por mencionar algunos.

Pero, ¿cómo se calcula el precio de un libro?

El precio de un libro se establece a través de un cálculo que se determina antes de mandarlo a imprenta. Este cálculo considera los siguientes aspectos: los servicios editoriales que se aplicaron al libro, impresión, distribución, costos de traslado, utilidad y los porcentajes que se generarán en las consignaciones.

Cada libro cuenta con un International Standard Book Number (ISBN), un código que indica los datos de la obra como: país, género, tipo de encuadernación, precio, colaboradores del libro y otros detalles; además, este código no puede cambiarse hasta que haya pasado un año de su determinación ante Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor).

El precio del libro deber ser lo suficiente justo para pagar los costos generados por su distribución, impresión y contenido sin dejar de ser accesible para los lectores.

Cuando compres un libro recuerda que lo que estás pagando ayuda a generar las utilidades necesarias para que ese ejemplar llegue a más lectores y contribuyes a que la editorial amplíe su fondo con más títulos para tu disfrute.

 

Fotografías: Adriana Miguel.

Continuar Leyendo

Sonetos en el Ferro

Escrito por Editorial Elementum, 27 Jun.

La presentación editorial fue realizada por Erasmo W. Neumann y Mayte Romo, mientras que el autor envío un video que fue proyectado con la finalidad de enviar un saludo a los asistentes e invitarlos a adquirir su libro. Durante el evento se leyeron algunos sonetos que fueron bien recibidos por el público juvenil.

Este título es la más reciente publicación de la casa editorial, un texto conformado por siete bloques de sonetos escritos por Víctor M. Gutiérrez Pérez, cada uno de ellos fue ilustrado por Óscar Badillo, mientras que la portada fue realizada por Alex Jiménez.

Estos sonetos toman la estructura clásica y la métrica que caracteriza éste estilo de poético, sin dejar de lado las problemáticas actuales.

“Vorágine rimada” despliega ácidas rimas, versos mordaces dedicados a personajes cuyo común denominador es la infamia y cierra el telón con magistrales líneas llenas de irreverencias e ingenio.

Víctor M. Gutiérrez Pérez es originario de Pachuca, doctor en Estudios Humanísticos, se ha interesado principalmente por la literatura hispánica del Medievo, el Siglo de Oro y los textos novohispanos. Actualmente combina su labor como docente con la creación literaria.

Puedes adquirir el libro por $180.00 en las instalaciones de Elementum o bien, hacerlo a través de la tienda virtual en Kichink. Recuerda que esta modalidad de compra tiene un costo de envío que se anexará a tu factura final, pero tienes la seguridad de que el libro llegará hasta las puertas de tu casa.

 

 

Continuar Leyendo

¿Qué hace un editor?

Escrito por Editorial Elementum, 20 Jun.

Dentro del proceso para publicar un texto, el editor tiene la capacidad de evaluar si es viable publicar o no la obra.

Pero, ¿Qué hace un editor? Aquí te lo contamos.

Entrevistamos a Alejandra Olguín Estrada, editora de Elementum, y nos contó que su principal actividad es revisar el contenido del material nuevo que llega a la editorial para evaluarlo, a través de un dictamen y determinar si las obras que pueden resultar interesantes para los lectores potenciales.

Además de corregir errores gramaticales, de puntuación y sintaxis, es necesario que un editor verifique los datos y confirme fuentes de información cuando se trata de una obra de investigación.  La narrativa debe asegurarse de que las situaciones que el autor presenta sean verosímiles.

Es muy importante que el editor tenga habilidades de lectura y escritura para poder interpretar y analizar textos.  Debe ser creativo, crítico y, sobre todo, detallista, incluso llegar a lo obsesivo con los detalles del idioma, pues además de errores gramaticales debe detectar inexactitudes de coherencia y estructura.

Pero además de estructura y técnica, el editor necesita tener en claro que es primordial que los manuscritos deben aceptarse por sus méritos, es decir, estar seguro de entregar a los lectores obras que aportarán algo.

 Es un compromiso tanto con la casa editorial como con los autores; como en todas las profesiones, el editor trabaja con fechas límite de entrega que involucran a otras áreas de producción, por lo que actuar con responsabilidad es esencial.

La confidencialidad entre el editor y el autor es esencial, al asegurarle que su obra no será difundida ni plagiada.

Alejandra, nos contó que la parte que más disfruta del proceso de edición es la corrección del texto, ya que es cuando ella puede aportar algo a la obra y al mismo tiempo adquirir nuevos conocimientos, pues con cada uno de los textos es necesario que se involucre con el tema que el autor presenta.

También nos refirió que considera  que el trabajo de un editor no podría ser reemplazado con el uso de la tecnología, pues aunque existen herramientas que revisan y corrigen ortografía, la figura del editor va más allá de esta tarea: debe prestar atención a todos los detalles, por ejemplo, en los libros ilustrados para niños debe asegurarse que el texto y la ilustración concuerden para lograr transmitir el mensaje correcto; los comentarios o preguntas del editor pueden ser oportunos para que el autor considere nuevos caminos en la solución del conflicto de su obra, principalmente cuando se trata de ficción, además  un editor puede identificar si el lenguaje empleado en el texto es demasiado técnico y poco comprensible para alguien que inicia  su estudio en el tema. Estás son tareas que difícilmente podrán ser remplazadas con tecnología.

 

 

 

 

 

Continuar Leyendo

“La lotería mexicana, en su versión tradicional, consta de 54 cartas y se juega con un número indefinido de “tablas” (tantas como jugadores haya), cada una con 16 casillas que el jugador irá marcando con frijoles, piedras preciosas o lo que venga al caso, a medida que el Gritón anuncie sus cartas.

Claro que no es el único juego tradicional mexicano; bien pudimos elegir otro como pretexto para hacer un libro de cuentos. A mí me gustó de lotería por dos motivos:

Uno: es nuestro juego más literario, ya que el Gritón tiene la costumbre de ilustrar cada carta con alguna referencia intertextual, rima, metáfora, moraleja o puntada: “El músico trompa de hule ya no me quiere tocar”, “Pórtate bien cuatito, si no te lleva el coloradito”, “Rosita, Rosaura, ven que te quiero ahorita”, “No me extrañes, corazón, que regreso en el camión”.  De modo que pensé:  si los buenos Gritones son capaces de inventar sus propios versos, ¿por qué uno no ha de inventarse un cuentito para cuando le toque cantar las cartas?

Dos: las 54 cartas recrean, de manera muy visual, personajes y objetos que desde la época colonial forman parte del imaginario mexicano. Eso las convierte en un excelente pretexto narrativo.

Así, escogí para abrir boca “El Catrín”, de Enid Carrillo.  El tema me gusta mucho, por afinidad personal: es un cuento de fantasmas, la historia de Leopoldo Mucarzel, “el más elegante de los aparecidos”, algo así como el Mauricio Garcés de los espacios etéricos.  Es un texto que los descreídos clasificarían como fantástico, aunque para mí el asunto de las almas en pena se inserta en el más puro realismo rulfiano.

Más decididamente ubicado en lo fantástico y específicamente en lo que se ha dado en llamar fantasía heroica, está el cuento de Arturo A. Lugo Pérez, “El Tambor”, y, cercano a éste en la distancia que marca respecto a lo que José Revueltas llamaría “la realidad real”, se encuentra la ficción tecnológica de Guadalupe Ángeles: “El Cántaro”.  El primero se va a un pasado inubicable pero posible; el segundo, a un futuro no tan inubicable e igualmente posible. En oposición a éstos hay relatos en apariencia muy tradicionales, pero con un bien planeado doble filo. Pienso aquí en “La Dama”, de Janet Pérez Islas, que al desarrollarse sobre el andamio de una correspondencia epistolar, logra revitalizar el género con una historia inesperada de desaparición y una vuelta de tuerca al estilo de la mejor tradición victoriana. Entretejidos con éstos, vienen cuatro relatos de ambiente rural o semirrural…”

Esta entrada es para invitarte a adquirir una de las novedades de Editorial Elementum. Lotería. Compilación de cuentos es una obra coordinada por el ensayista, narrador, poeta y traductor Agustín Cadena.

El proyecto cuenta con la participación de grandes escritores e ilustradores que enriquecen de talento la obra, la dinámica está basada en las cartas de la lotería tradicional mexicana. Cada autor escribió un cuento basado en una carta de este juego, mientras que los ilustradores realizaron su propia versión de cada personaje.

Los autores que participan en este proyecto son: Enid A. Carrillo Moedano, María Elena Ortega, Elvira Hernández Carballido, Arturo Lugo, Alessandra Grácio, Janet Pérez, Eduardo Islas Coronel, Sineád Martí, Jorge Anaya, Guadalupe Ángeles, Christian Negrete, Sandra Luna, Mayte Romo, Gloria Bautista Guerrero y Miguel Ángel Hernández Acosta.

De igual forma, el proyecto contempla imágenes creadas por los ilustradores: Alex Jiménez, Mariana Roldán, Ana Chavana, Perla Carrizales, Victoria Amezcua, Carolina Polanco, Víctor Alonso, Salvador Verano, Mr. Bells, Carlos Ramírez, Brenda P. Ibarra, J.J. González, Nora Jiménez, Sergio Vázquez, Víctor Santana y Madeline Jasso.

El libro se encuentra con precio especial por preventa de $208.00, hasta el día 16 de julio, día que concluye la preventa. Posterior a esto, el libro tendrá un precio de venta al público de $245.00.

Para adquirir el libro y ayudarnos a llevar este libro a los lectores, acércate a las instalaciones de Elementum, ubicadas en Rafael Vega Sánchez #113, segundo piso, col. Periodista; o comunícate al teléfono (771) 71 5 05 67, en atención a Ari Sánchez, o al correo electrónico commercialelemtum@gmail.com.

Si te encuentras fuera de la Zona Metropolitana de Pachuca, a partir del lunes 17 de junio de 2019, puedes adquirir el libro en nuestra tienda virtual en Kichink, te compartimos la tienda en la parte de abajo. Recuerda que esta modalidad de compra tiene un costo de envío que se anexará a tu factura final, pero tienes la seguridad de que el libro llegará hasta las puertas de tu casa.

 

Continuar Leyendo

El behind the scenes de "Líneas de vida. Una puerta al ayer"

Escrito por Editorial Elementum, 05 Jun.

El pasado 1 de junio, Elementum y librería Lavanda realizaron su primer evento juntos. A partir de las 17 hrs, Daniel Kaltzontzin amenizó con música jazz y poco después de las 18 hrs, comenzó la presentación editorial de Líneas de vida. Una puerta al ayer, donde las autoras Alejandra Guerrero, Teresa Casañas y Marisol Díaz de León, compartieron con las y los asistentes el proceso de elaboración del libro.

Antes de comenzar, platicamos con las escritoras, quienes nos revelaron que muchas personas, sobre todo mujeres, se han conmovido con el libro. Ale Guerrero dijo que a ella le han externado que conectan tanto con la obra que se conmueven hasta las lágrimas.

Por otro lado, Tere Casañas dijo: “A mí por lo que me han comentado… es que hace referencia a la importancia de que las mujeres escriban su historia de vida porque precisamente hay otras mujeres que se identifican”. El contenido del libro no significa que nazca desde una inspiración de escritora, sino que nace del deseo de transmitir su historia de vida, esa ha sido su motivación y ha hecho que otras mujeres también quieran hacer un ejercicio como éste.

Marisol Díaz de León nos contó que en su texto no hay lágrimas, al contrario, ella revela que el lector se encontrará con travesuras, aunque para ella son más bien aventuras que tuvo en la vida y que muchos, lo toman como una tragedia y Marisol se ríe de las tragedias que es un punto interesante, conocer el cambio de perspectiva a través de su historia.

Marisol invita a las mujeres a escribir, a hablar de ellas y no sólo de ellas, a hablar del ser humano porque hay riqueza en él. Invita a dejar de lado los miedos, las presiones y expectativas que van apabullando y sobajando a tal grado que se termina pensando que uno es chiquito y como diría Marisol “no es cierto, no es verdad, dentro de ti esta todo ese potencial. Reconócete y vas a ver que te vas a asombrar.”

Puedes adquirir el libro aquí:

 

Continuar Leyendo