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Un sueño cumplido, reseña de un libro

Un sueño cumplido, reseña de un libro

Escrito por Osmand Romero, 07 Jan · No. de Visita: 132


El día 29 de octubre de 2020 marcó el fin de una larga espera, una meta personal al fin se cumplió. Fueron más de 60 años de estudios y esfuerzos, de observar fotos antiguas de los abuelos, relatos de su padre, que fue minero, leyendas que conocía su madre. Así también consultó libros de estudios actuales sobre el tema y de la época, recolectó y se sumergió en archivos estatales, como el del Poder Judicial del Estado de Hidalgo, y nacionales como el Archivo General de la Nación; extranjeros, como el de Simancas y el de Sevilla, entre muchos más. Puso en práctica sus estudios de historiador, que adquirió en La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y que al paso del tiempo fue puliendo y perfeccionando para que ese día saliera a la luz el libro dedicado a su tierra, y que lleva por nombre Real del Monte Virreinal, Crónicas de un viejo mineral, y su firma de escritor: Luis Rublúo Islas.

El evento para presentar el libro se llevó a cabo en el Cuartel del Arte, en Pachuca, a las 7 de la noche. Hubo pocas personas, debido a la contingencia sanitaria. Familiares, amigos y académicos asistieron a la presentación. Un ambiente de mucha emoción se transmitía entre todos, pues algunos invitados comentaban que ya habían pasado 25 largos años desde la última vez que se publicara un libro dedicado completamente a Real del Monte, el cual lleva por nombre El esplendor de ayer para siempre. Los lectores deseaban saber qué novedades encontrarían  al momento de hojear y oler como perfume por primera vez aquel libro recién salido de imprenta, que ya se encontraba en la mesa de honor: un documento con tapas de color verde aceituna, adornado con un bello dibujo que representa las calles desniveladas y disparejas de aquella localidad, tanto como una grieta en la pared o piso, tan profunda que al paso del tiempo va dejando huella de larga historia.

El momento tan esperado llegó. Luis Rublúo hizo su aparición: hombre octogenario de decisión firme para mostrarle al mundo una de sus más grandes obras. Aquel libro, que comenzó siendo una pequeña monografía escolar, que tenía como fin que cada alumno investigara sobre su lugar de origen. Claro está que Luis se enfocó en Real del Monte, la tierra de sus padres y abuelos. Un sinfín de emociones no se hicieron esperar, entre lágrimas de alegría de algunos presentes, y la pose seria y quebrantada de algunos otros, o la expresión de satisfacción de unos más, y que no pasaba desapercibida. El acto comenzó con una orquesta de música barroca para ambientar la sala, pues el libro abarca en gran medida dicha época. Los asistentes presenciaron la personificación escénica de Luis Rublúo por parte de un actor, que interpretó --a modo de obra de teatro-- el largo camino que lo llevó realizar ese libro.

Al culminar el número, comenzaron los comentarios por parte de las personas que acompañaban al escritor: el Doctor Antonio Lorenzo Monterrubio, que fungió como moderador, Omar Fayad Meneses, como presentador del libro, y Jesús Murillo Karam, quien prologó el libro. Al hablar sobre el libro, ambos coincidieron en algo, y es que Real del Monte no sólo es la historia de un pueblo, es la esencia de un estado que a su vez es parte de la historia patria, por su rica trayectoria minera que le ha dado riqueza al país a lo largo de los siglos. Al final, habló el maestro Rublúo: dio a conocer ciertos puntos del libro. Conforme transcurría el evento, el discurso se convertía en amena la plática, hasta que el autor la cortó y dejó a todos en suspenso, para hacer la invitación a leer el documento.

A continuación, daré una breve reseña de algunos puntos del libro, para que se vaya conociendo, y ojalá y genere interés en usted.

Real del Monte Virreinal es sin duda un parteaguas de lo que se acostumbraba a decir sobre una época alejada, donde comienzan las fundaciones de villas, pueblos y ciudades a nombre de la Corona Española, con lo que se sustenta como ciencia que es la historia. En el caso de Real del Monte, se trata de buscar una respuesta a la incógnita sobre el año de su fundación, pero sin suposiciones, es decir, por medio de documentación de la época que se encontraba descansando en los archivos. Uno en particular fue encontrado por el autor y al cual puso por nombre “Acta de nacimiento o Fe de Bautismo de Real del Monte”. Esto se debe a que el documento da una visión general del panorama natural, animales del lugar, castas, familias que lo habitaban y personas encargadas de diferentes oficios, así como también los primeros rastros de explotación minera.

La advocación hacia una cofradía y archicofradía da a los pobladores una actividad social y religiosa durante toda la etapa virreinal, un factor que siempre tiene fuerza dentro de las iglesias, al crear sus jerarquizaciones dentro de ellas, así como también sus reglas y funciones de cada una de ellas.

Francisco Gemelli Carreri el famoso viajero que fue de los primeros en recorrer el mundo en aquel entonces, publicó un libro que relata sus aventuras en cada sitio donde se asienta temporalmente. En uno de sus capítulos narra su aventura en Real del Monte al querer descender a una mina, aunque fue poco lo que hizo al intentar hacerlo, dejó muy en claro las condiciones laborales en las que se encontraban los mineros de aquel entonces, viviendo un peligro constante en cada acción que realizaban.

“Quien conozca a Toledo, la prócer ciudad castellana reconocerá en nuestras ciudades mineras adustas --Zacatecas, Taxco, Real del Monte-- un raro parentesco filial que guardan con aquella venerable ciudad de monjes y soldados. Son estas ciudades toledanas”. Estas palabras de Daniel Kuri Breña claramente muestran las auténticas herencias culturales de Real del Monte: ciudad minera puramente criolla, sin embargo, no está tan bellamente ornamentada como sus ciudades hermanas, a pesar de eso, tiene tres edificaciones religiosas que llevan por nombre: Santuario de San Diego (Señor de Celontla), La Santa Veracruz (que tiene un espíritu y esencia más barroca) y Nuestra Señora del Rosario (antes llamada La Asunción). Así también cuenta con dos edificaciones civiles construidas durante el siglo XVIII: la casa del Marqués de Valleameno, que muchas veces se ha pensado que fue Pedro Romero de Terreros el Conde de Regla quien la hizo, y una casa mandada a hacer por él, conocida como la casa grande, la cual en estos días muestra cierto deterioro por el paso imperdonable del tiempo. A pesar de todo, estas edificaciones son joyas invaluables, herencia de un pasado meramente virreinal. Una de las posibles explicaciones más lógicas es la cercanía que hay con la Ciudad de México, donde se construyeron hermosos edificios que aún conservan esa identidad virreinal.

El primer hombre ilustre de este viejo mineral es sin duda alguna el Bachiller Francisco de Siles y Ramírez, a quien se conoce popularmente por su entrega y devoción a la virgen de Guadalupe, así como por la implementación del festejo guadalupano cada 12 de diciembre. Rublúo Islas se interna más allá de esto, al construir una biografía de este personaje mediante documentos que van a describir su esencia y obra durante sus años activo, incluyendo de misma manera sus sermones eclesiásticos, los cuales van a una construcción de su pensamiento.

Alejandro Bustamante y Bustillo, Agustín Moreno de Castro Beltrán, Marqués de Valleameno y Pedro Romero de Terreros Conde de Regla, son hombres no nacidos en Real del Monte, pero que forman parte de la historia social y económica del lugar y de México, ya que realizan acciones que transforman drásticamente el sentido y destino de la población minera. Cada uno se entrelaza para buscar la manera de explotar este rico mineral, que es la plata, a través de una larga lucha de intentos por desaguar las minas. Al final, sólo uno lo logra y se vuelve el hombre más rico en su época.

Pedro Romero de Terreros es sin duda alguna un hombre que estuvo destinado a grandes cambios en su vida, ya que largos viajes y cambios de empresa estuvieron presentes en su vida. Tesoros y riquezas lo envuelven, así como el adquirir títulos nobiliarios que han sido heredados por sus descendientes. También se le recuerda por haber provocado, precisamente en Real del Monte, lo que hoy se conoce como la primera huelga, no sólo en México, sino también en América latina, acción que es tomada como antecedente del levantamiento de independencia. Este movimiento provocó el paro y la rebelión laboral, un abogado, de apellido Gamboa, tomó el caso y dio un giro inesperado al momento de dar su veredicto.

Este libro es el fruto de una larga labor de estudio, dedicada por años a la recopilación, revisión y compilación de distintas fichas, hechos, artículos y capítulos de libros que se vuelven uno solo, como resultado final. Luis Rublúo, con su visión crítica de la historia y la cultura hidalguense, anexa a la historiografía local un nuevo libro que merece ser leído, el cual contiene amor a su tierra, sabiduría a través del tiempo y ciencia que le da conocimiento y valor.


Autor:

Osmand Romero

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